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«Juan Asensio agarró al juez Garzón por la pechuga y le amenazó de muerte»

Domingo 24 de marzo de 2019

Lo cuenta el periodista Joaquin Abad, exdirector de 'La Crónica de Almería', quien acaba de publicar un libro sobre el personaje.

🔗 Publicado en Almería Hoy



Periodista de raza, Joaquín Abad ha sido director de 'La Crónica de Almería', si bien ha trabajado en otros periódicos como Arriba, El Alcázar o el semanario El Caso, y acaba de presentar en Almería su último libro, 'Descubriendo a Juan Asensio', un trabajo de 240 páginas para contar la vida del tipo más peligroso que se recuerda por estos lares. Sin pelos en la lengua, Abad cuenta cómo Juan Asensio intentó matarle hasta en cinco ocasiones, y cómo logró imponer su 'reino del terror' a toda una ciudad, incluyendo jueces y policías.

Para quien no haya conocido a Juan Asensio, de manera resumida, ¿quien fue y por qué dedicarle un libro?

-Juan Asensio era el jefe de una camorra tipo napolitana que se implantó en Almería, y que manejaba los bajos fondos, prostitución, oro robado, droga... Primero actuaba solo, después se asoció con Giuseppe D'amico, y tenía un poder en Almería que era horroroso. Basó ese poder en el miedo, era muy violento, y no le importaba nada. Tenía un ejército de 20 sicarios, gente que mataba, de hecho a mí me intentaron matar varias veces. Y él mismo mató al dueño de la discoteca Maxime, un belga que sabía hacer bombas, y que de hecho había hecho bombas para Asensio. Era un personaje siniestro.

¿Juan Asensio eran tan temido como se contaba, o se ha engordado su 'leyenda' con el paso de los años?

-Era muy temido por todos. En la justicia, en la comisaría... Los únicos que no le tenían miedo eran los de la Guardia Civil, que lo tenían enfilado y hasta que no acabaron con él no pararon.

Ha mencionado a Giuseppe D'amico, quien también terminaría siendo asesinado a tiros en su casa de Pechina. ¿Qué relación mantuvo realmente Juan Asensio con la mafia italiana?

-Cuando llega la mafia italiana para manejar aquí la coca, él se hace socio de ellos porque los italianos necesitaban una estructura como la que tenía él en Almería, de manera que Juan Asensio tenía que meterse en ese tema de la droga porque las otras drogas que manejaba, como el hachís, estaban peor vistas. Fue una asociación obligada. Además, Juan Asensio tenía una relación muy buena con la Policía. De hecho, en su ficha policial habrá 90 casos no resueltos. Cuando el tema era en Almería, en la capital, era muy difícil que se resolviera. Se resolvía si acaso si el asunto era de fuera de Almería porque lo llevaba la Guardia Civil. De hecho, fue la Guardia Civil quien le detuvo.

Asensio tenía una relación muy buena con la Policía. De hecho, en su ficha policial habrá unos 90 casos no resueltos. Cuando el tema era en Almería, en la capital, era muy difícil que se resolviera. Se resolvía si acaso si el asunto era de fuera de Almería porque lo llevaba la Guardia Civil.

En su libro aparece el empresario Mario Conde, ¿qué tiene que ver con todo esto?

-Juan Asensio conoció a Mario Conde en la cárcel, cuando coincidieron en Alcalá Meco. En la cárcel son muchas horas las que hay que estar, y bueno, jugaban al dominó, hablaban y tal, hasta que Mario Conde le pidió ayuda en un momento dado. Le dijo que tenía miedo porque le habían soplado que iban a ir a matarlo, dado que conocía cosas del entonces rey de España, y parece que eso molestaba porque decía que tenía pruebas y cosas que no debía tener, y Juan le puso en contacto con la mafia rusa para que le protegiera. Juan había montado un casino en San Petersburgo y tenía contactos.

A Asensio se le conocía también por poseer todos los cines de Almería. ¿Cómo era aquel negocio? ¿Servía de tapadera?

-Primero, él empezó en eso por su padre, que tenía el Monumental Cinema, y él continuó la historia de su padre con esos cines. Era un tema sentimental. Además, Asensio todo lo que tocaba lo quería monopolizar, y más si se hacía como él quería, que trampeaba las entradas, es decir, falsificaba lo que tenía que pagar a Hacienda. Y como todos los cines, efectivamente, eran suyos, pues también ganaba. Y luego le servía no sólo de tapadera. Los chorizos que le vendían el oro robado, entraban fingiendo querer ver una película, se iban a su despacho, le daban lo que habían robado, y él les pagaba. Y a los empleados que tenía que salían de la cárcel los tenía como acomodadores ilegalmente. Si no había que matar a nadie ni darle una paliza, los tenía allí atendiendo al personal. Si había que dar una paliza, les hacía el encargo.

¿Es cierto eso de que el juez Baltasar Garzón se marchó de Almería por Juan Asensio? ¿Cómo fue aquello?

-Claro. Juan Asensio se presentó una tarde en el juzgado de guardia de Almería donde casualmente estaba por entonces Baltasar Garzón, y le dijo que iba a haber una conspiración en Motril (Granada), en la que yo, Joaquín Abad, estaba implicado, y le pedía que me detuviera. Garzón le dijo que se fuera a Motril y denunciara allí. El otro lo agarró de la 'pechuga' y le amenazó de muerte. Garzón se puso muy digno y le dijo a Asensio que le iba a procesar por atentado contra la autoridad y que lo iba a meter en la cárcel, y Asensio dijo: «¿Sí? A ver si es verdad», se despatarró en el sofá, y le dijo a ver si te atreves. Garzón mandó entonces a los funcionarios a que hicieran el atestado, y los funcionarios se negaron diciendo que no querían líos.

Garzón se puso muy digno y le dijo a Asensio que le iba a procesar por atentado contra la autoridad y que lo iba a meter en la cárcel, y Asensio dijo: «¿Sí? A ver si es verdad», se despatarró en el sofá, y le dijo a ver si te atreves. Garzón mandó entonces a los funcionarios a que hicieran el atestado, y los funcionarios se negaron diciendo que no querían líos. Se fue llorando.

¿Qué pasó entonces?

-Garzón se fue a su casa llorando. Pidió el traslado y como estaba en el PSOE por aquellas fechas, el Consejo General del Poder Judicial lo envió a Barcelona de inspector ese mismo día. Luego, de inspector pasó a la Audiencia Nacional y después le metieron en el 'número 5' de la lista. Estaba muy bien conectado con el PSOE por aquellas fechas.

¿Y dice usted que Juan Asensio controlaba a la Policía en Almería?

-Sí. Entraba en la comisaría como si fuera un policía más; se sentaba en el despacho del comisario, y la Policía con él nunca resolvía nada. Le tenían mucho miedo. A cambio Juan les ayudaba en algunos casos.

¿Como confidente?

-Él ayudaba para quitarse gente de en medio. Se quitaba la competencia por un lado, y por otro, ayudaba a 'sus' policías amigos. Si alguno necesitaba dinero para hospitalizar a su familiar o cualquier otra cosa, Asensio se lo daba.

¿Es verdad lo que se dice sobre que Juan Asensio mató a su mujer?

-Evidentemente. Ahí empezó mi enfrentamiento con él, por sacar el tema de la mujer.

Pregunto porque aquello, al parecer, ocurrió en plena calle y delante de testigos que luego se negarían a declarar. A veces se tejen muchas leyendas sobre estos personajes.

-Sí, los testigos se echaron para atrás. Ese mismo día que tenían que ir a declarar se presentó en el juzgado la banda de Asensio y estuvo amenazando. Amenazaron al juez también. Pero nadie mata como mató él; le pegó varios tiros, se subió encima de ella y empezó a pisotearla con saña. ¿Eso lo hace alguien por encargo? No. Eso lo hace alguien que le tiene mala leche.

También han sido muy comentados otros problemas y enfrentamientos familiares: se dice que con sus hijos.

-Cuando muere la mujer, los hijos se presentaron en el periódico diciendo que su padre no era el empresario que todos pensaban, que era un mafioso, y ellos me dijeron que se estaba todo preparando para que saliera libre del asesinato de su esposa. Lo veían venir, y efectivamente así pasó. Las pruebas policiales se contaminaron, los testigos no fueron arropados por la policía, los dejaron solos, llegó la banda y los amenazó, incluyendo al juez, que se marchó a Murcia muerto de miedo. Aquí en Almería había mucho miedo hasta en los juzgados.

¿Cuánto dinero pudo llegar a amasar en vida Juan Asensio?

-No lo sé. Lo que sí sé es que la mujer, en el año 85, le tenía ganado de bienes gananciales un patrimonio de 1.800 millones de pesetas. Eso, en el año 1985. Después de eso, vete a saber. Montó un casino en San Petersbugo, yo sé que han pagado cinco millones para una bomba, otros cinco millones que le pagó a otro sicario... A Gabriel Torres Escoriza, que es el que me tiroteó a mí, por cada asesinato le pagaban cinco millones de pesetas.

A mí me ha intentado matar Asensio cinco veces. Más tarde me reconoció que fue él quien mandó quemar la rotativa.

¿Cuántas veces intentó matarle a usted?

-Cinco.

¿Todas en Almería?

-Sí. A los que me dispararon les cayó una condena de 40 años de cárcel.

¿Siempre lo han intentado con pistolas?

-Aquella vez eran dos; uno llevaba una escopeta, y otro una pistola. Luego, en otro tiroteo fue una escopeta; en otro debió ser un calibre 22; bombas han puesto una en el periódico (La Crónica) y otra que pagó para que la hicieran.

A usted se le quemó la rotativa, ¿cree que aquello tuvo relación con lo que cuenta?

-A mí me amenazó de muerte y mandó que prendieran fuego a la rotativa de La Crónica, el periódico que yo dirigía. De hecho, él me confesó luego que había sido su gente.

¿Quién cree que mató a Juan Asensio?

-Creo que fue alguien de su banda a quien defraudó.

¿Le sorprende que no se haya resuelto ese asesinato?

-No me sorprende nada.

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